Alumbrar el verso dejarlo caer desprovisto rendirle tiempo y atender su peso Sacarlo del enjambre destilar su sombra liberar los dedos tumefactos sujetándolo en la garganta Que no salga henchido de bazo ni de intestino revuelto que ninguna interpretación mancille sus alas Dejarlo ser, libre, libre como vino.
poesía
Desencanto
La pérdida fragua útero abajo, sin prisa. Decanta lento el chapapote emocional quebrando la tinaja vértebra a vértebra. En el rompeolas flotan tus ojos de pez que son los míos, contenedores del desastre. Un dolor esdrújulo traduce el desencanto en lodo tristeza que todo lo embarra y anega. Te escucho decir que estoy muerta. Susurra, marchito de olas, un mar de piedras. La sal escampa entre el frío y la herida.

Amor de contrabando
Arde todavía la tarde en tu deseo llanto cubriendo de muda ceniza aquello cuanto no amaste Se abre el horizonte al abismo de tu encendido sexo la herida que no cicatriza y el sofá donde tus miedos Tumbado estás sin orilla, deshabitado de besos, como un náufrago de piel que se rinde a la tormenta En la distancia, ella te mira con el amor de lo creado y te nombra para que seas envolviéndote en su abrazo. Son las calles hoy del aire el desahogo y la calma. Una mujer te lee en verso vive tu carne en ellos.
Desencanto
La pérdida fragua útero abajo, sin prisa. Decanta lento el chapapote emocional quebrando la tinaja vértebra a vértebra. En el rompeolas flotan tus ojos de pez que son los míos, contenedores del desastre. Un dolor esdrújulo traduce el desencanto en lodo tristeza que todo lo embarra y anega . Te escucho decir que estoy muerta. Susurra, marchito de olas, un mar de piedras. La sal se ofrenda entre el frío y la herida.
Inspirar: coger aire, sugerir ideas, suscitar algo…
«La creatividad es inventar, experimentar, crecer, correr riesgos, romper las reglas, equivocarse y divertirse”
— Mary Lou Cook.
Recordar quien soy es cerrar los ojos, darme la vuelta y desandar el camino. Alguién se atrevió a preguntarme si este despertar era una niñez tardía, yo simplemente le devolví una sonrisa. El resto es camino, y lo iréis viendo aquí.

Alumbrar el verso
dejarlo caer desprovisto
rendirle tiempo
y atender su peso
Sacarlo del enjambre
destilar su sombra
liberar los dedos tumefactos
sujetándolo en la garganta
Que no salga henchido de bazo
ni de intestino revuelto
que ninguna interpretación
mancille sus alas
Dejarlo ser, libre,
libre como vino.